Marko – the Juggling Chimpanzee

Marko and the Henderson family.

(Haz clic aquí para español.)

In 2019 I wrote an article about the amazing juggling tricks performed by apes (you can read it here). This time, I will write about a little-known primate, but his extraordinary abilities would possibly make him the best circus performer of his species.

Marko was the chimpanzee of the artist, acrobat, juggler and animal trainer, Lew Henderson, founder of the Henderson Comedy Company circus company. The team included his wife, Alice Foreman, his daughters, Edna Mae, Anna Marie, Ruth, Peggy, and Billie Lou, and actors, dancers, singers, and musicians. Little by little, Lew was incorporating acts of comedy with animals that he trained. He managed to create shows with dogs, cats and with Marko. If you want to know more about the Henderson family, read my article about them here.

Thanks to clippings from circus newspapers and magazines we can know that Marko was a celebrity. Lew taught him, among other things, how to juggle rings on top of a rola bola, go downstairs while walking in a handstand, headstand on an swinging trapeze, walk on a globe, and balance on a double-decker rola bola.

Comedically, Lew commented while working with Seyde Brothers Circus, “It wouldn’t be so bad if I tried and didn’t do that well, but they’re laughing more at their own material than mine.”

William Stucky wrote an article for The Courier-Journal in which he recounted when Marko escaped from his circus cage as follows:

“If you thought you saw a chimpanzee roaming the alleyways around Fourth and Ormsby about 9 o’clock last night, don’t blame the office party.

That’s exactly what you saw. And that half screech, half bark you may have heard was genuine chimpanzee talk.

The chimp’s name was Marko, and he had just finished a show in the auditorium of the Woman’s Club of Louisville, 1920 S. Fourth.

He had also just finished a third of bottle of vitamin B complex and half a bottle of cough syrup.

If you thought you saw him again about 9:30, you still don’t have to worry! It was the second time he had high-tailed it away from his owner.

The monkeyshines started when Lew Henderson, Galveston, Texas owner and trainer of Marko, took the chimp from the stage of the auditorium to the panel truck in which Marko has his traveling cage.

The 4-year-old chimp had been part of a stage show at Christmas party given for children of the employees of the Carbide & Chemical Division of Union Carbide Carbon Corporation, Camp Ground Road.

Closes Door, Forgets to Close Padlock

Henderson put Marko in his cape and closed the face door, but forgot to close the padlock.

He returned backstage to help gather up the props that he, his daughter Ruth, 32, and his son Richard, 11, use in their act.

When they got back to the truck, Marko’s cage was empty and so were two bottles of medicine Henderson had been giving him for a bad cold.

They notified police, started searching, found Marko perched on a nearby ledge, called off the police, and said Ruth-received a grateful sergeant’s “Thank the Lord!”

When Henderson was asked to explain how it had happened, he removed a padlock from Marko’s cage. At that point, he was asked to pull his truck a little away from the rear wall of the Woman’s Club building so a photographer could squeeze in to take a picture.

Henderson walked around the truck to oblige – and Marko took off again.

This time he was corralled halfway up the stairs of an apartment”.

Photographs of Marko at the time of the rescue.

Marko’s animal instinct would become more apparent as time passed. He bit the females of his species, as he sought to be the dominant male, and did not respond well to the trainings and performances he did for years in the circus. For that reason, Lew Henderson donated Marko to the Houston Zoo. Tom Baylor, the zookeeper, commented: “These chimps become bosses after a while and they won’t work anymore…. It’s too big and hard to be put in the cage with Betty and Knucklehead, the other two from the zoo.”

Marko in the cage that took him to the zoo.

In the 1952 IJA Newsletter Jack Green reported:

“Saw Lou Henderson with Clyde Bros. Circus one day last week (week of Nov. 2) at Galesburg, Ill. Lou did his strobe light juggling act, using rings, clubs, and a few balancing tricks worthy of mention. Act went over very good. But the surprise of the evening was to see him do his second act with a chimp that really juggled. Yes, Lou and the chimp passed three rings between them just like any two human jugglers would do it. Went over good also. Lou tells me the show is going over very good, drawing crowds everywhere.”

 

Marko – el chimpancé malabarista

Marko y la familia Henderson.

En 2019 escribí un articulo acerca de los increíbles trucos de malabarismo realizados por simios (puedes leerlo aquí). En esta ocasión, escribiré sobre un primate poco conocido pero sus extraordinarias habilidades, posiblemente, lo convertirían en el mejor artista de circo de su especie.

Marko fue el chimpancé del artista, acróbata, malabarista y entrenador de animales, Lew Henderson, fundador de la compañía de circo “Henderson Comedy Company”. En el grupo actuó él, su esposa Alice Foreman; sus hijas Edna Mae, Anna Marie, Ruth, Peggy, Billie Lou; actores, bailarinas, cantantes y músicos. Poco a poco Lew fue incorporando actos de comedia con animales que entrenaba. Logró crear espectáculos con perros, gatos y con Marko. Si desea conocer mas sobre la familia Henderson, lea mi articulo sobre ellos aquí.

Gracias a los recortes de periódicos y revistas circenses podemos conocer que Marko fue celebridad. Lew le enseñó, entre otras cosas, a hacer malabares con aros encima de una rola bola; a bajar escaleras parado de manos; a abalanzarse con su cabeza en un trapecio aéreo; a equilibrarse en una bola gigante y en rola bola de dos pisos.

Cómicamente, Lew comentó mientras trabajaba con Seyde Brothers Circus: “No sería tan malo si lo intentara y no lo hiciera tan bien, pero se están riendo más con su propio material que con el mío”.

William Stucky escribió un artículo para el periódico The Courier-Journal donde narró, de la siguiente manera, el escape de Marko de la jaula del circo:

“Si pensó que vio un chimpancé vagando por los callejones alrededor de Yourth y Ormsby alrededor de las 9 en punto de anoche, no culpe a la fiesta de la oficina.

Eso es exactamente lo que vio. Y esa mitad pantalla, mitad ladrido que quizás hayas escuchado fue una auténtica charla de chimpancé.

El nombre era Marko, y acababa de terminar la presentación en el auditorio Woman’s Club, de Louisville, 1920 S. Fourth.

También acababa de terminar un tercio de botella de complejo de vitamina B y media botella de jarabe para la tos.

Si pensó que lo vio alrededor de las 9:30, ¡aún no tiene que preocuparse! Era la segunda vez que se alejaba de su dueño.

Los “monkeyshines” comenzaron cuando Lew Henderson, Galveston, propietario y entrenador de Marko, llevó al chimpancé del escenario del auditorio al camión de paneles en el que Marko tiene su jaula de viaje.

El chimpancé de 4 años había sido parte de un espectáculo en el escenario en la fiesta de Navidad para los hijos de los empleados de la División de Carburo y Químicos de Union Carbide Carbon Corporation, Camp Ground Road.

Cierra la puerta, se olvida de cerrar el candado

Henderson puso a Marko en su capa y cerró la puerta frontal, pero se olvidó de cerrar el candado.

Regresó a los bastidores para ayudar con los accesorios de su hija Ruth, de 32 años, y su hijo Richard, de 11, que usarían en su acto.

Cuando regresaron a la camioneta, la jaula de Marko estaba vacía. Y también dos frascos de medicina de Henderson, ya que le había estado agarrando un fuerte resfriado.

Notificaron a la policía, comenzaron a buscar y encontraron a Marko encaramado en una cornisa con un oso. Llamaron a la policía y dijeron que Ruth recibió un agradecido “¡Gracias al Señor!”.

Cuando le pidieron a Henderson que explicara cómo había sucedido, sacó un candado de la jaula de Marko. En ese momento, se le pidió que alejara un poco su camioneta de la pared trasera del edificio del Woman’s Club donde un fotógrafo podía meterse para tomar una foto.

Henderson caminó alrededor de la pista para obligarlo y Marko se despegó nuevamente. Esta vez fue encerrado a mitad de las escaleras y un apartamento”.

Fotos del rescate de Marko.

El instinto animal de Marko sería más evidente a medida que pasaba el tiempo. Mordía a las hembras de su especie, buscaba ser el macho dominante, y no respondía bien a los entrenamientos y actuaciones que por años hizo en el circo. Por esa razón, Lew Henderson donó a Marko al zoológico de Houston. Tom Baylor, el guardián del zoo, comentó: “Estos chimpancés llegan a ser jefes después de un tiempo y no trabajarán más (…) es demasiado grande y duro para ser puesto en la jaula con Betty y Knucklehead, los otros dos del zoológico”.

Marko en la jaula que lo llevó al zoologico. 

En el boletín de IJA de 1952, Jack Green informa:

“Vi a Lou Henderson con Clyde Bros. Circus un día la semana pasada (semana del 2 de noviembre) en Galesburg, Illinois. Lou hizo su acto de malabares con luces estroboscópicas, usando anillos, garrotes y algunos trucos de equilibrio dignos de mención. Act pasó muy bien. Pero la sorpresa de la velada fue verlo hacer su segundo acto con un chimpancé que realmente hacía malabares. Sí, Lou y el chimpancé se pasaron tres anillos entre ellos, como lo harían dos malabaristas humanos. También pasó bien. Lou me dice que el espectáculo va muy bien, atrayendo multitudes por todas partes”.

Soy un malabarista deportivo. Tengo la maravillosa oportunidad de escribir para eJuggle. Me gusta la historia, la historia militar, la filosofía, la poesía, las historias raras, y las historias de terror y de horror.

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