The Man Chased by the Wheels

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Erick González wakes up every day at 8:00 am to prepare his daughter and take her to her grandparents’ house so that they can take care of her, while he and his wife go to work.

His workday, juggling at traffic lights, is three hours a day, since his body, after suffering a serious accident, cannot withstand longer periods of physical effort.

Erick Eduardo González was born in Mexico City in 1999. He learned the art of juggling thanks to his brother, a circus artist, who taught him juggling with three balls when he first settled in Zacatecas. At that time, Erick was thirteen years old. Since then, he decided to specialize in balancing on a unicycle, combination tricks, juggling with clubs, rings, and hats.

Erick together with a friend making a presentation in a public square.

– What did your parents think when you told them you wanted to be a juggler?

– At first, they took something wrong: how could it be possible that he was at the traffic lights at that age. It would be better to look for a job, and would live from that. But today, they know that it is a quality livelihood.

Erick is the last one on the right.

With the money he earned juggling at traffic lights, in private events and shows in public squares, he was able to enter the Zacatecano Institute of University Studies, where he graduated in criminology and criminal justice.

Then he met his wife, Fátima Margarita González Saucedo, with whom they have a two-year-old daughter named Adira Quetzalli González González.

Erick is slim, with brown skin. He has bushy eyebrows, straight black hair that is now cut short, but he used to grow it out to become dreadlocks. He has a subtle and depreating humor: he makes jokes about his physical appearance and his defects and virtues, as if his life runs out with each laugh and he returns differently when he makes the last smile of the day.

Erick and his daughter.

On April 11, 2021, at 1:00 am, Erick went out on a motorcycle, in the company of a friend, to the store to buy tacos for dinner. Upon returning home, they encountered a curve in the road that went unnoticed, causing the motorcycle to skid and slide. His friend, literally, flew out about five meters and seriously injured his right leg. Erick smacked into a traffic pole with both legs, prevented him from going any further. Consequently, he had an open fracture of both femurs.

Upon arriving at the hospital, he was taken directly to surgery, where they applied five liters of blood, since his body only had one liter. On the fourth day he underwent three open reduction and internal fixation surgeries, in which screws were placed in his legs. His right arm also had to be operated on: a plate was placed, and he underwent ligament reconstruction.

The postoperative period was four months, in which he was in bed without being able to get up, fully assisted. Little by little, with the help of his family and his professionals, he was able to depend on himself for bathing and eating. He still can’t walk. He must be in a wheelchair for now.

Erick taking his first steps after the accident.

– What do doctors say about your health today?

– For now, moderate. I can walk a bit now, but last week I went to the doctor, and he sent me to convalesce more, since the bones in my legs did not weld and the bolts that hold the screws broke. And it is very painful because the screws move. It seems (my body) is rejecting them. On January 16 more surgeries are scheduled.

While he’s been regaining his mobility, his wife and family helped financially with the household expenses. As soon as he could move his right arm, he went out to sell candy at traffic lights.

Then he went back to juggling what his body allowed; Since then, he has been going to the traffic light and juggling two clubs and a ball on his finger. Before, he juggled atop a giraffe unicycle; now, ironically, he does it sitting on a wheelchair.

On other occasions, his friends join and they do club passing.

There he works between 3:00 pm and 5:00-5:30pm. Before the accident, Erick went to the traffic lights at 10:00 am and 3:30 pm, and earned an approximate of 24 dollars a day, with which he supported his family and helped pay for his university studies.

For the surgeries he has scheduled, Erick needs $2,000. With the help of his friends and acquaintances, he hopes to collect that money.

If you live in Mexico and want to help Erick, you can do so through the following bank account. But if you want to help him and you live abroad, you can contact him directly from his Facebook profile here.

“I only (think) about being able to recover as best as possible to continue with my old activities. That is, to work more, to be able to provide better for my family and to feel better about my health”-concludes Erick.

El hombre al que las ruedas lo persiguen

Erick González se despierta todos los días a las 8:00am para arreglar a su hija y llevarla a casa de sus abuelos para que la cuiden, mientras él y su esposa salen a trabajar.

Su jornada de trabajo, haciendo malabares en los semáforos, es de tres horas al día, pues su cuerpo, luego de sufrir un grave accidente, no puede soportar largos periodos de tiempo de esfuerzo físico.

Erick Eduardo González nació en Ciudad de México, en el año 1999. Conoció el arte de los malabares gracias a su hermano, artista circense, quien le enseñó malabarismo con tres pelotas cuando recién se instauraba en Zacatecas. Para ese tiempo, Erick tenía trece años. Desde entonces, decidió especializarse en equilibrios encima de un monociclo, disociaciones, malabares con clavas, aros, machetes y sombreros.

Erick junto con un amigo haciendo una presentación en plaza pública.

– ¿Qué opinaron sus padres cuando usted les dijo que quería ser malabarista? -le pregunté-.

– Al principio lo tomaron algo mal: que cómo sería posible que anduviera en los semáforos a esa edad, que mejor buscara un trabajo, que cómo viviría de eso. Pero en la actualidad, saben que es el medio de sustento.

Erick es el primero a la derecha. 

Con el dinero que se ganaba haciendo malabares en los semáforos, en eventos privados y espectáculos en plazas públicas, pudo ingresar al Instituto Zacatecano de Estudios Universitarios, de donde es graduado en criminología y criminalística.

Luego conoció a su esposa, Fátima Margarita González Saucedo, con la que tienen una hija de dos años llamada Adira Quetzalli González González.

Erick es delgado, de piel trigueña; tiene cejas poblabas, cabello negro liso que ahora lo deja corto, pero antes se dejaba crecer la parte de atrás para hacerse drealocks. Posee un humor escaso y contagioso: hace chistes de su aspecto físico y de sus defectos y virtudes, como si la vida se le saliera en cada carcajada y volviera diferente al hacer la última sonrisa.

El 11 de abril de 2021, a la 1:00am, Erick salió en una moto, en compañía de un amigo, a la tienda a comprar tacos para cenar. Al regresar a casa, ambos se encontraron una curva en la carretera que pasó desapercibida, ocasionando que la motocicleta se deslizara. Su amigo, literalmente, salió volando alrededor de cinco metros; su pierna derecha se lesionó gravemente. Erick también voló; una señal de tránsito, con la que chocó con los fémures, impidió que llegara más lejos. En consecuencia, tuvo fractura expuesta de ambas piernas.

Al llegar al hospital, fue llevado directamente a cirugía, donde le aplicaron cinco litros de sangre, pues su cuerpo solo tenía un litro. Al cuatro día fue sometido a tres cirugías de reducción abierta y fijación interna, en la que pusieron tornillos en sus piernas. Su brazo derecho también tuvo que ser intervenido: le colocaron una placa y fue sometido a reconstrucción de ligamentos.

El posoperatorio fue de cuatro meses, en los que estuvo en la cama sin poder levantarse, asistido completamente. Poco a poco, con la ayuda de su familia y profesionales, pudo depender de sí mismo para bañarse y comer. Todavía no puede caminar. Debe andar, por ahora, en una silla de ruedas.

Erick dando sus primeros pasos luego del accidente.

– ¿Qué dicen los médicos de su salud actualmente?

– Por ahora moderado. Ya podía caminar un poco, pero la semana pasada fui al doctor y me mandó reposo otra vez, ya que no soldaron los huesos de las piernas y se reventaron los pernos que sostienen los tornillos. Y es muy doloroso porque se mueven los tornillos. Al parecer (mi cuerpo) los está rechazando. El 16 de enero está programada las cirugías.

Mientras recuperaba movilidad, su familia y su esposa ayudaron económicamente con los gastos del hogar. Tan pronto pudo mover su brazo derecho, salió a vender gelatinas en los semáforos.

Luego, volvió al malabarismo con lo que su cuerpo le permitió; desde entonces, va al semáforo y hace malabares con dos clavas y un balón en el dedo. Antes hacía malabares encima de un monociclo jirafa; ahora, irónicamente, lo hace sentado en dos ruedas.

En otras ocasiones, con amigos, hacen pases de clavas.

Allí trabaja entre las 3:00pm y las 5:00-5:30pm. Antes del accidente, Erick iba al semáforo de 10:00am y 3:30pm, y ganaba un aproximado de 24 dólares diarios, con los que sostenía a su familia y se ayudaba a pagar sus estudios universitarios.

Para las cirugías que tiene programadas, Erick necesita 2.000 dólares. Con ayuda de sus amigos y conocidos, espera recolectar ese dinero.

Si usted vive en México y desea ayudar a Erick, puede hacerlo a través de la siguiente cuenta bancaria. Pero si quiere ayudarlo y vive en el exterior, puede contactarlo directamente desde su perfil de Facebook aquí

“Solamente (pienso) en poder recuperarme lo mejor posible para seguir con mis actividades de antes. Es decir, trabajar más, poder proveer mejor a mi familia y sentirme mejor entorno a mi salud” -concluye Erick-.

Soy un malabarista deportivo. Tengo la maravillosa oportunidad de escribir para eJuggle. Me gusta la historia, la historia militar, la filosofía, la poesía, las historias raras, y las historias de terror y de horror.

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